Opinión Escuchar artículo

¿Vale todo por un voto?

El pasado 14 de marzo comenzó oficialmente la campaña electoral en la provincia y, en menos de una semana, ya se ha visto de todo.

¿Vale todo por un voto?

El pasado 14 de marzo comenzó oficialmente la campaña electoral en la provincia y, en menos de una semana, ya se ha visto de todo.

Por Franco García

 

Desde propuestas originales y aparentemente prácticas hasta maniobras que solo buscan captar votos con promesas vacías, engaños a rivales y mucho humo de diferentes colores.

En este contexto, surge una pregunta inevitable: ¿vale la pena recurrir a cualquier estrategia con tal de sumar votos?

Un ejemplo paradigmático es el de un sector político que estuvo cerca de ganar la intendencia en 2023. Se presentan como "la nueva política", pero llevan más de 12 años postulando a los mismos candidatos en cada elección. Entonces, ¿cuándo algo deja de ser nuevo para volverse repetitivo?

A su vez, este mismo sector, en el marco del debate sobre la reforma constitucional, ha organizado reuniones en toda la provincia bajo la consigna de una "constituyente de la gente". Sin embargo, en estos encuentros se abordan temas que exceden lo estipulado por la ley 14.384 y se omiten aspectos fundamentales de la Constitución actual, como los artículos 114 y 115.

En la otra vereda, los dirigentes alineados con la conducción nacional tampoco quedan exentos de esta problemática. Han propuesto la disolución de la Cámara de Senadores, algo que no puede tratarse en esta reforma. Si se trata de un simple desconocimiento, ¿están realmente capacitados para debatir la carta magna de la provincia?

A nivel local, los candidatos a concejales también incurren en promesas imposibles o ajenas a sus competencias. Algunos hablan de eliminar o reducir tasas, otros prometen el regreso de los trenes, la solución a la escasez de agua potable y hasta obras monumentales. Por otro lado, están los que apelan al absurdo para captar votos, imitando al presidente con motosierras, máscaras de león y posturas extravagantes, promoviendo la venta de inmuebles municipales o empresas sin fundamentos sólidos. Finalmente, los concejales que buscan la reelección insisten con las mismas promesas de hace cuatro años, dejando una pregunta latente: si no cumplieron en su actual mandato, ¿qué garantiza que lo harán en el próximo?

Los ejemplos podrían seguir indefinidamente, evidenciando un desfile de discursos vacíos, venta de ilusiones y falta de idoneidad. Sin embargo, la verdad se conocerá el domingo 13 o en la madrugada del lunes 14, cuando los votos revelen si la ciudadanía elige seguir creyendo en los que prometen sin fundamentos o apuesta por una renovación en todos los ámbitos.

Comentarios
Volver arriba