
Entrevista a Sergio Provenzano: “No soy convencional, pero vivo como quiero”
Arquitecto, ex actor porno, artista callejero y retratista de Rosario. Sergio Daniel Provenzano vive una vida singular que combina el arte, el ingenio y la rebeldía.
Por Redacción | Primera Plana Rosario
Dice lo que piensa sin filtro y defiende su estilo de vida con orgullo.
Sergio Daniel Provenzano tiene 64 años, nació en Rosario y afirma que está por jubilarse. Fue arquitecto, trabajó como actor porno y hoy es un artista que recicla soportes de la basura para dibujar paisajes que después vende o regala. Vive en la zona sur y todos los días baja al centro cuando tiene saldo para el colectivo. “Vivo como puedo, hago lo que quiero”, resume.
—¿Cómo fue ese tránsito de arquitecto a artista y performer?
—Me fabriqué esta vida yo mismo. Apuesto a una vida alternativa. No soy una persona convencional, pero tampoco me floreo con eso. Hago lo que quiero y no me va mal.
—Sos conocido por tus obras hechas sobre objetos que encontrás en la basura. ¿Cómo surgió esa idea?
—En realidad no dejo mis obras en la basura. Recojo soportes de los contenedores o de la calle, y si tengo plata me compro un block, fibras, lápices, lo que sea. Pinto como lo hice desde chico, es algo que me sale natural.
—¿De dónde surge tu inspiración?
—Hay una frase de Leonardo da Vinci que me marcó: “La inspiración es 10% y el trabajo 90%”. Si estás conectado, la inspiración aparece sola.
—¿Te gustaría exponer en algún museo rosarino?
—Mirá, ya expuse en todos lados. Viví en Los Ángeles, en Europa, actué en películas, estuve en bolas en Río de Janeiro. Ya me expuse bastante (ríe). Ahora estoy tranquilo en la peatonal, en Córdoba entre Corrientes y Paraguay, que para mí es la cuadra del Garca. Está el Palacio Minetti, pero yo le digo “Palacio Garquetchi”.
—¿Cómo ves el panorama político?
—Soy peronista. Viva Perón, carajo. Y que le vaya bien al presidente, porque si le va bien a él, nos va bien a todos. Es el primer presidente economista que tuvimos, y aunque está todo difícil, hay que esperar.
—¿Y sobre Rosario, el municipio y Monteverde?
—A Saín lo conozco de vista, me parece un tipo decente. Monteverde me cae bien, aunque no creo en todo lo que dicen por internet. Y después hay mil candidatos que no van a llegar a nada.
—¿Algún deseo para cerrar?
—Que todos paguen sus impuestos, que baje la nafta, que el dólar se estabilice. Y cuando le terminemos de pagar todo al FMI, que seamos realmente independientes. ¡Viva la revolución humana!