
Franco Volpe: “No voy a cambiar el mundo, pero sí puedo cambiar algo para alguien”
El joven concejal de La Libertad Avanza habló con nosotros sobre sus proyectos, su mirada sobre la política local y la necesidad de renovar la forma de hacer gestión pública.
Por Myriam Gorvein
Desde su banca en el Concejo Municipal de Rosario, Franco Volpe —concejal de 26 años por la alianza Viva la Libertad— viene impulsando una intensa agenda legislativa. Con apenas un año en funciones, afirma haber presentado más de 150 proyectos, de los cuales 113 ya fueron aprobados. En diálogo con el programa radial “Ideas y Pensamientos”, repasó su recorrido, las trabas que impone el oficialismo y los desafíos de ser joven en un espacio tradicionalmente dominado por estructuras consolidadas.
“La política tenía que ser una herramienta para ayudar a los demás”
—¿Para qué te involucraste en política?
—Incluso antes de asumir un rol formal, ya hacía política yendo a los barrios, asistiendo a personas. Desde el inicio lo entendí como una herramienta para ayudar. Después descubrí que desde adentro tenés más posibilidades de cambiar la realidad.
Volpe asegura que su trabajo cobra sentido en lo concreto: “El otro día una señora me dijo que gracias a un proyecto mío, ahora tiene una plaza frente a su casa. Eso me llenó el alma. No voy a cambiar el mundo, pero sí puedo cambiar algo para alguien”.
El desafío de la juventud en política
“Al principio el ambiente fue un poco hostil, sobre todo por mi edad”, reconoce. “Pero le di un revés a esa idea. La gente quiere ver jóvenes involucrados, porque el futuro que se discute también es el nuestro”.
Afirma que la experiencia no es incompatible con lo nuevo: “Aprendí mucho de Nicolás Mayoraz, pero también traigo lo mío: uso inteligencia artificial, nuevas herramientas de gestión y comunicación. Estamos trabajando para que otros espacios políticos también puedan incorporarlas”.
Gestión, transparencia y los límites del oficialismo
Volpe denuncia que en el Concejo, muchos de sus proyectos quedan “cajoneados” por el filtro de la “factibilidad”, un mecanismo que solo avala lo que impulsa el oficialismo: “No se está gobernando para todos, sino para sostener el poder de un sector”.
En materia de infraestructura urbana, plantea que la mayoría de sus iniciativas surgen de escuchar al vecino: “Hay barrios donde los cables cuelgan tan bajo que con levantar la mano los tocás. Hay columnas caídas, calles destruidas. Todo eso lo presentamos, pero muchas veces no se ejecuta”.
También criticó las deficiencias en seguridad: “En Rosario hay 150 paradas seguras instaladas, pero cerca de 90 no funcionan. Muchas están desde hace dos años sin brindar servicio. Aun así, se las presenta como un logro”.
Proyectos frenados y propuestas ignoradas
Uno de los ejes que impulsa es la **transparencia en el uso de fondos públicos**: “Propusimos que cada festival organizado por la municipalidad incluya una rendición de cuentas detallada, pero el proyecto fue rechazado. No existe ningún informe público de gastos”.
Lo mismo ocurrió con su propuesta de descuento automático del 50% en la TGI cuando no se cumplen los servicios: “Si pasan tres meses sin respuesta, debería haber un reconocimiento. Pero está trabado en la Comisión de Presupuesto”.
Otro de sus proyectos apunta contra los **privilegios hereditarios en la administración pública**: “Hay una ordenanza que da preferencia a familiares de empleados municipales. Nosotros pedimos eliminar ese inciso. El ingreso debe ser por concurso y mérito, no por apellido”.
Ideología y gastos en cultura
Volpe también cuestionó el gasto en homenajes al Che Guevara: “En una ciudad con calles sin luz y con transporte caro, se destinan millones a programas ideológicos como ‘Cafecito con Berni y el Che’. Hay un favoritismo ideológico que no representa a todos”.
Denunció, además, que los fondos están fragmentados en varias partidas presupuestarias, lo que dificulta el control ciudadano.
Una “agenda del concejal” y nuevas formas de rendir cuentas
Volpe propuso que cada edil publique semanalmente su agenda de trabajo: qué comisiones integra, con quién se reunió, qué proyectos presentó. “La mayoría de la ciudadanía no puede nombrar cinco concejales. Eso pasa porque muchos no muestran lo que hacen. La política tiene que rendir cuentas, y hoy no lo hace”.
Educación sexual y grooming, desde otra perspectiva
Entre sus últimas acciones, impulsó una jornada sobre Educación Sexual Integral (ESI) y grooming junto a Rosario Autoconvocada y Padres Unidos: “Queremos abrir el debate desde una mirada respetuosa, científica, sin adoctrinamiento ideológico. La ESI debería centrarse en lo biológico, no en militancias”.
El evento tuvo buena convocatoria y ya se proyectan nuevos encuentros temáticos. “Es necesario construir una educación sexual clara, plural y sin imposiciones”, concluyó.