
Diego Wacker, el músico más prolífico de Rosario en 2025, reversiona a Attaque 77 al ritmo del jazz
El rosarino sigue haciendo sonar los temas de su flamante disco, “Ascenso-Descenso” y ultima detalles de sus presentaciones en La Plata y Buenos Aires la próxima semana
El cantante y compositor rosarino Diego Wacker clausuró su intenso año de lanzamientos con un memorable concierto en el emblemático Bar El Cairo, presentando en vivo su más reciente producción discográfica, Ascenso-Descenso. Como broche de oro, el artista sorprendió a sus seguidores con una audaz versión en clave de jazz del clásico “El cielo puede esperar” de Attaque 77, rindiendo homenaje a los 35 años de una canción fundamental del rock nacional. El público de Buenos Aires tendrá la oportunidad de presenciar su propuesta el sábado 6 en La Maga Club de Arte (Av. 1 177, entre 35 y 36. La Plata) y el domingo 7, en Planta Alta Rock (Av. Rivadavia 7609. Caba).
El lanzamiento de la versión jazzera de “El cielo puede esperar”, disponible en plataformas (Diegowacker.bandcamp.com, Spotify y demás), consolida a Wacker como el artista de Rosario que mayor cantidad de música editó en 2025. Con esta producción, el músico alcanzó la cifra de treinta lanzamientos entre sencillos, EPs y álbumes, destacando que el noventa por ciento de todo este material es de su autoría.
“Grabar este tema fue, en cierto modo, una manera de rendir homenaje a una canción que todos tenemos guardada en algún rincón de la memoria colectiva, pero también de traerla a un nuevo lugar, donde el tiempo parece detenerse”, comentó Wacker sobre su reinterpretación. El artista, melómano del jazz vocal y los crooners, explicó que “'El cielo puede esperar’ es una canción sobre lo que aún queremos vivir, sobre lo que todavía vale la pena decir. Y en el jazz, cada silencio también tiene algo que decir”. Si bien el músico aclara que la versión no es puramente jazz, la define como “una canción punk, leída desde un ángulo jazzero con toques electrónicos muy sutiles”, y se manifestó “110% conforme con el resultado final”.
A lo largo de casi un año, Wacker ha ido desgranando las canciones de su álbum “Ascenso-Descenso” a modo de “píldoras” musicales. El disco, lanzado en julio junto a un trabajo instrumental titulado “Música para Soles”, revela historias disímiles, trazando un paisaje sonoro que evoca fuertemente a las décadas del 80 y 90. Tal como detalla su autor, las composiciones “ascienden y descienden en cuanto a la intensidad sonora”, siendo definidas como “canciones boutique a tracción electrónica, diseñadas con la sensibilidad necesaria para trazar un paisaje sonoro de melancolía, euforia, pulsión rítmica y pretensión poética”.
La versatilidad es una constante en su trabajo, algo evidente en la variedad de tracks de la placa, que van desde el rock de “No es la cresta de la nube” hasta la calidez de “Hoy que el sonido es río” y el audio metálico de “Un día para desperezar los párpados”. Esta amplitud estética, que fusiona la canción de autor con la producción electrónica y guitarras expresivas, le permite dialogar con géneros como el indie, pop, rock, dark, ambient y electrónica. Previamente, Wacker ya había mostrado su faceta instrumental con el disco triple “Capasensible”, seguido por el EP “Karmasutra” en 2021 y “Guitarritmia” en 2023. Su talento como compositor y productor se extiende a colaboraciones, siendo co-compositor de “Ruptura” de Flor Coci y preparándose para musicalizar el poemario sonoro de la escritora local Romina Costilla. El artista, nominado a los premios Edita 2024 por su álbum “Guitarritmia 2” y seleccionado para las mentorías de Zarpar Puerto Cultural en 2025, continúa afianzando su propuesta como una experiencia musical integral, cuidada y singular.