
Funes reclama respuestas: denuncian un gobierno sin controles ante los apagones y la crisis del agua
Entrevista a Ramiro Giménez: Asesor de SEPSFE Síndico de Enfermeros Públicos de Santa Fe, referente del vecinalismo en Funes, Coordinador de Corazón de León y Orador en charlas de Batalla Cultural.
Por Myriam Gorvein
La ciudad de Funes, en el Gran Rosario, atraviesa una crisis que va más allá de los cortes de luz. Según Ramiro Giménez el problema central se origina en “un gobierno local sin contrapesos” que impide respuestas ante reclamos urgentes.
Es una crisis estructural que combina un crecimiento explosivo pasando de 30.000 a más de 50.000 habitantes en pocos años, con decisiones políticas que, según el referente vecinalista derivaron en un “totalitarismo local” que elimina contrapesos y anula cualquier posibilidad de control. Afirma que el intendente Santacroce impulsó loteos masivos sin ampliar infraestructura básica y hoy la ciudad paga las consecuencias: barrios completos quedan a oscuras casi todos los días y la calidad del agua se discute entre comunicados oficiales y estudios científicos que no coinciden.
Cortes de luz: 70 interrupciones en 60 días, reclamos ignorados y un Concejo que responde al intendente.
Los relevamientos vecinales muestran cifras alarmantes: en barrios como Los Solares, los vecinos sufrieron 70 cortes de luz en apenas dos meses. Electrodomésticos quemados, alimentos arruinados y gente sin capacidad de calefaccionar, refrigerar o trabajar desde sus casas forman parte del cuadro cotidiano. Giménez detalla que presentaron notas al municipio, a la EPE, al Concejo y a la Secretaría de Gobernación. Ninguna institución respondió hasta el momento.
El movimiento vecinal convocó a una audiencia pública el 10 de julio, tal como exige la ley, pero el municipio nunca contestó ni envió representantes. “Oficialismo y oposición actúan con unanimidad: ignoran los reclamos y dejan que todo siga igual”, sostiene Giménez. Describe un Concejo “subordinado” al intendente, con concejales que según sus palabras se arrodillan ante las decisiones del Ejecutivo y desestiman las denuncias de los ciudadanos.
Mencionó además situaciones de hostigamiento político, amenazas a ciudadanos que denuncian irregularidades y casos de empleados municipales despedidos tras revelar supuestas maniobras internas. “Desde que empezamos a hablar de falta de democracia, muchos vecinos se acercaron con miedo, pidiendo que no mencionemos sus nombres”, afirma.
La inacción empuja a los vecinos a medidas más extremas. Algunos grupos proponen cortar la Ruta 9 después de enfrentar cortes diarios durante semanas, porque es el único modo de obtener atención. “La política local quiere que los vecinos lleguen a ese punto”, sentencia Giménez. La tensión crece y el malestar se extiende incluso a los barrios privados, donde los cortes son igual de frecuentes pese a que pagan una TGI hasta 130% más cara, sin que el municipio brinde servicios proporcionales.
El agua bajo sospecha: dos versiones que no coinciden
Mientras la empresa provincial asegura que el agua de Funes y la región es de “excelente calidad”, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) difundió un estudio actualizado el 11 de noviembre de 2025 que ubica a Rosario y Gran Rosario en categoría de “zona de precaución” por la presencia de arsénico.
El mapa del ITBA señala valores entre 10 y 50 PPB, para el sur de Santa Fe, cuando las recomendaciones de organismos especializados sugieren consumir agua con menos de 10 PPB. Según Giménez, esta discrepancia exige explicaciones técnicas que hasta ahora nadie dio. Vecinos solicitaron los datos completos a Aguas Provinciales, pero tampoco obtuvieron respuesta.
La situación abre un riesgo sanitario concreto. El arsénico no se elimina al hervir el agua y la exposición sostenida puede provocar Hidroarsenismo Crónico Regional Endémico (HACRE), asociado a cáncer de pulmón, cáncer de laringe, tos persistente y fibrosis pulmonar. El acceso a información confiable se vuelve crucial, pero el municipio reduce el tema a un mensaje tranquilizador sin fundamentos verificables.
Grupos vecinales iniciaron trámites para entregar muestras de agua directamente al ITBA, ya que el instituto permite análisis individuales mediante turnos presenciales en Buenos Aires. Mientras esperan esa verificación independiente, la preocupación crece: “La versión oficial dice que es excelente; el estudio científico dice que tengamos precaución. Queremos saber cuál es la verdad”, afirma Giménez.
La comunidad de Funes exige ser escuchada. Finalmente Giménez declaró que, la situación ya no puede quedar encerrada en discusiones internas, por eso insiste en visibilizar lo que ocurre y en reclamar transparencia, controles y planificación real para los problemas de la ciudad.
Escucha la entrevista completa a partir del minuto 16:13
https://radiocut.fm/radiostation/libertad_rosario/listen/2025/12/02/16/00/00/
Para más información acerca del arsénico en el agua:
https://www.itba.edu.ar/blog/itba-relanza-mapa-arsenico-y-llama-a-comunidad-a-contribuir/