
Luto en el rock: Fallece Francis Buchholz, bajista histórico de Scorpions
El legendario músico alemán falleció el 22 de enero de 2026 a los 71 años tras una batalla privada contra el cáncer.
Por Vanesa Lagraña
Mientras atravesaba su enfermedad en la intimidad familiar, Buchholz recibió el cariño de sus seres queridos y el apoyo de seguidores de todo el mundo. Su esposa Hella Buchholz y sus hijos expresaron su tristeza y agradecieron el fervor del público que acompañó su carrera durante décadas.
Francis Buchholz fue mucho más que un músico secundario. Nacido el 19 de febrero de 1954 en Hannover, Alemania, se unió a Scorpions en 1973 cuando la banda empezaba a definir su identidad.
Durante casi dos décadas, su bajo marcó el pulso de la agrupación en lo que muchos consideran su “época dorada”. Participó en discos fundamentales que catapultaron a la banda al estrellato internacional, tales como:
- Fly to the Rainbow (1974)
- In Trance (1975)
- Lovedrive (1979)
- Blackout (1982)
- Love at First Sting (1984)
- Crazy World (1990)
Además de aportar líneas de bajo memorables en temas como “Rock You Like a Hurricane”, “Still Loving You” y “Wind of Change”, Buchholz también fue parte del proyecto Dawn Road, predecesor de Scorpions, junto a Uli Jon Roth –histórico guitarrista y figura clave en los primeros años del grupo – antes de que todos se integraran a la banda en 1973.
Tras hacerse pública la noticia, la propia banda expresó su pesar en redes: “Su legado con Scorpions vivirá para siempre. Siempre recordaremos los buenos momentos que compartimos juntos. Nos rompió el corazón perder a nuestro hermano y amigo.” Firmaron Klaus Meine, Rudolf Schenker y Matthias Jabs.
Después de dejar Scorpions en 1992, Buchholz mantuvo una relación activa con la música colaborando con Michael Schenker’s Temple of Rock y otros proyectos, lo que demuestra su amor por el rock hasta sus últimos años de vida.
Francis Buchholz no solo ayudó a definir el sonido de una de las bandas de rock más grandes del planeta, sino que también dejó una huella imborrable en la historia del rock. Sus líneas de bajo resonarán por siempre en los escenarios del mundo, recordándonos que la música trasciende generaciones y fronteras.