Cuando la noche es más oscura
“El que muestra la plata muestra el culo” decía mi viejo que nunca le gustaba hablar de plata. Detestaba la gente que se ponía a sacar números frente a otros de cuánto había pagado su último...
“El que muestra la plata muestra el culo” decía mi viejo que nunca le gustaba hablar de plata. Detestaba la gente que se ponía a sacar números frente a otros de cuánto había pagado su último auto, cuánto había invertido en un nuevo y fabuloso negocio que le daría inagotable prosperidad, cuánto había dilapidado alguien en unas vacaciones que se pagan en moneda extranjera. Los escuchaba con desdén porque sentía que en el acto de comunicarlo estaba el error, no en el acto de efectuar una transacción, de buscar un mejor comodidad en la vida de una persona, solo el hecho de contarlo, de verbalizarlo, era un hecho deleznable; y más si era en una comida familiar, en una festividad o un domingo por la tarde donde siempre es mejor hablar de fútbol para que el peso de la existencia humana no oprima mientras se desintegran las últimas escamas del sol. No es la compra, el gasto o la inversión, es el gesto de comunicarlo que ya persigue otra intención, busca otro efecto (salvadas contadas excepciones) de demostrar o reafirmar que se pertenece a un estrato social diferente, del cual se entra por la ventana a través del lenguaje, cierta vestimenta, medio de transporte o acceso a club social. En otras palabras, es un certificado elocuente de lo que Arturo Jauretche denominó el medio pelo argentino.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/2026/04/14/cuando-la-noche-es-mas-oscura/