
El turismo premium mundial se prepara para una nueva etapa. Las aperturas previstas para este año muestran un cambio profundo en la concepción del lujo con menos ostentación y más sentido de lugar. Según un informe de Bloomberg, los nuevos hoteles de alta gama priorizan paisajes, historia y vínculos con la cultura local, con proyectos que van desde lodges de safari en África hasta islas privadas mediterráneas y palacios reconvertidos en Asia y Medio Oriente.
En Botsuana, el flamante Singita Elela Lodge inaugura una nueva era de safaris personalizados dentro del delta del Okavango, Patrimonio de la Humanidad. Con solo ocho campamentos exclusivos, combina arquitectura sustentable, artesanía africana y safaris privados en mokoro, las tradicionales canoas del delta. Las tarifas, que van de 4.500 a 32.000 dólares por noche, incluyen alojamiento, gastronomía gourmet, catas, caminatas guiadas y servicios de bienestar en plena sabana.
En Omán, el concepto del lujo itinerante toma forma con The Malkai, una travesía curada que recorre tres paisajes radicalmente distintos —oasis, montañas y desierto— en pabellones de lujo integrados al entorno. Cada huésped cuenta con un Murshid, anfitrión personal que actúa como guía, chofer y mediador cultural. Las tarifas comienzan en 2.200 dólares por pabellón y noche, con excursiones privadas, gastronomía local y planificación a medida.
En el Mediterráneo, la renovación llega con fuerza. El grupo Zannier reabrirá la mítica Île de Bendor, frente a la costa de Bandol, como un resort inmersivo de 93 habitaciones que recupera el glamour de la Riviera francesa. Su propuesta integra arte, gastronomía, buceo y bienestar, con tarifas desde 500 euros por noche, posicionándose como una de las islas privadas más exclusivas pero accesibles del continente.
Por su parte, Amanvari, la primera propiedad del grupo Aman en México, abrirá sus puertas en Baja California con un resort frente al Mar de Cortés. La experiencia combinará arquitectura orgánica, villas privadas con piscina y un Aman Spa con temazcal contemporáneo, en un entorno de serenidad absoluta alejado del perfil festivo de Los Cabos.
Estas nuevas aperturas reflejan una tendencia clara: el lujo se redefine como experiencia emocional y sostenible, donde el viajero busca conexión, exclusividad y autenticidad más que ostentación. El 2026 marcará así un punto de inflexión en la hotelería internacional, consolidando un modelo de viaje consciente y transformador que combina naturaleza, cultura y diseño en su máxima expresión.
Los denominados viajeros de gama alta se inclinan por destinos ecosostenibles, especialmente los hoteles cinco estrellas con tecnología avanzada en entornos armónicos con el medio ambiente.
El turismo de lujo es uno de los segmentos que más creció en estos últimos años incluyendo las temporadas 2020 y 2021 donde se sufrió la crisis sanitaria y económica desatada por la irrupción de la pandemia de Covid-19.
Después de dos años de escasa actividad y tras la flexibilización de las restricciones sanitarias, el turismo de lujo regresó a escena con la sostenibilidad como motor de sus cambios e innovaciones.